lunes, 3 de abril de 2017

Islas Canarias, mucho más que sol y playa.

Para el turista nacional, las islas canarias significan mucho más que sol y playa, ya que podemos recorrer y descubrir lugares maravillosos de estas islas, vivir la aventura del Teide, visitar el Parque Nacional del Timanfaya y sobre todo poder coger un barco he ir de isla en isla disfrutando de la gastronomía de este archipiélago.

Si uno está dispuesto a sacarle el máximo partido a los productos frescos de la zona, es necesario recorrer las zonas del interior de cada isla, ya que en las zonas turísticas poco disfrutaremos de la verdadera gastronomía canaria. Encontraremos una gran variedad de restaurantes baratos fuera de la costa, además de poder explorar los mercados típicos de la isla. El mercado más auténtico, que podemos encontrar, tiene lugar cada fin de semana en Vega de San Mateo.

Para disfrutar del verdadero sabor de Gran Canaria, es necesario acudir a algún restaurante que incorpore el gofio en sus platos. Pero qué es esto del gofio, pues es una harina muy típica de las islas, está hecha de cebada tostada, maíz y trigo, es un elemento básico de la gastronomía Canarias y lo encontrará en muchos de los lugares típicos y tradicionales de la isla, incluso lo podemos encontrar en forma de helado o la crema batida.

Si estamos en Fuerteventura, encontraremos un montón de lugares interesantes para ver en la isla. Un lugar al que debemos ir obligatoriamente es al Molino de Antigua (Centro de Artesanía Molino de Antigua) que se construyó alrededor de un viejo molino de viento (aun en funcionamiento), que se utiliza para la producción de uno de los ingredientes típicos de las Islas Canarias, estamos hablando de la harina de gofio. El molino de maíz muestra los equipos tradicionales que se han utilizado en la producción de esta harina típica de las islas. El centro cuenta con un precioso jardín con plantas autóctonas, un centro de exposiciones de reliquias arqueológicas y una cafetería donde podremos degustar algún producto confeccionado con la Harina de Gofio.

De paseo por las ciudades de Dinamarca

Las ciudades más importantes de Dinamarca son Aarhus, Esbjerg, Odense, Aalborg y claro Copenhague, cada una de ellas  posee  atractivos y características únicas. Aarhus es la ciudad universitaria,  Odense es la ciudad natal del famoso  escritor  Hans Cristian Anderson  (escritor de los cuentos, La sirenita, soldadito de plomo), Esbjerg por ser la casa del  Parque Nacional de Wadden, uno de los parques naturales más importantes y parada obligatoria para varias especies de aves acuáticas  y claro Copenhague la ciudad Capital, sin embargo ninguna de estas ciudades supera el millón de habitantes.
Las mencionadas son las ciudades principales, ya sea por el tamaño,  número de habitantes, o economía. Pero la verdad es que hay muchas más,  por todo el país  y en todas  sus regiones, Dinamarca  tiene ciudades  únicas, por  ejemplo Ribe,  que es la ciudad más antigua de Dinamarca data de del año 700 dc., Ribe se encuentra muy cerca de Esbjerg  y de la frontera con Alemania, debido a esto es un destino común de los alemanes  especialmente en el verano.  Lo interesante de las ciudades danesas es que  todas tienen un encanto único,  ya sea por sus tradiciones, arquitectura o simplemente su cercanía con el mar.
Billund es otra que podríamos  añadir  a la lista, en especial si visitar  la ciudad con niños,  ya que esta ciudad es la casa de Legolandia (Legoland), un parque de atracciones construido en honor  a los famosos bloques de Lego.

Una de las ventajas que posee el país es la buena conexión de la que gozan las ciudades, eso y que no es país con demasiada extensión territorial lo que facilita el rápido acceso entre una ciudad y otra, haciendo muy conveniente la visita de este país en nuestro próximo viaje.